sábado, 30 de octubre de 2010


- Charles...
- Chaaaaarles!!!!
Sonaba su voz como un timbre de teléfono antiguo, cascado por unas lágrimas que no llegaron a salir, Charles, tendido en el sofá, no reparó que quien gritaba su nombre ya no era nada, en aquel momento no tuvo en cuenta un pequeño detalle, ya hacía días, tal vez semanas, que no amaba, ahora yacía en la incertidumbre que supone el tener que iniciar esa nueva búsqueda constante que siempre le ha llevado a ser un cazador de sueños, el de otros...
- No me escuchas estás como .... no sé, mirada de alucinado
No, no, no, otra vez no, pensaba, ahora tendré que decirle que ya esto se ha acabado, ahora tendré que .... a ver, es fácil Charles, concéntrate, dile que ha sido lo mejor que te ha pasado en la vida, que eres genial, que ojalá pudiera decir lo contrario pero... ya no podemos seguir juntos....
- Ya no gritaba la otra voz, ahora sí que alguien estaba alucinando, sí amor, yo te amaba, ahora de repente me pides que le ponga un tapón a mi corazón, que me tatúe en el alma aquella frase que nos gustó en ese café a la orilla de nuestro río...
Allí comenzaron las tardes negras que nadie nunca entendió, porque la vida si duele más duele en silencio....
Se quedó inmóvil, sin saber qué iba a ser ahora de su vida, miró alrededor y.... Charles? pero, joder Charles le estás hablando a un espejo, estás solo, no hay nadie.... y entonces?
De repente comprendió que ya no dormía, el otoño se le metió en el alma, ya no tenía a nadie a quien regalar luz, sol y mar, y aquellas palabras que hace ya años clavó en aquel corazón ahora lejano martilleaban ahora en su cabeza, cruel destino el de un pasado que puede pegajosamente ahogar las esperanzas...
No importa, se repetía, volverás a cazar otro corazón, da igual el lugar, da igual quién, así el mio se sentirá vivo si bebo del latido de otro corazón, no importa, volveré a hacerlo..
Siguió y siguió caminando, unos pasos extraños lo llevaron hasta un sendero vacío de ilusiones, repitiéndose que ahora sí amaba, sí, sí, ahora sí, y.... dónde estoy?
Sin cabeza? con cabeza? cómo lo prefieres? Charles le habló a Charles por primera vez como si ahora sí se escuchara.... tal vez si me quito la cabeza... claro claro ahora lo entiendo, se dijo Charles asintiendo entre balbuceos, ahora lo veo todo claro, el problema es mi cabeza, es lo último que se le oyó antes de reposar su cuello en aquella vibrante vía del tren...

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